La lluvia habia caido durante todo el dia sobre las asperas calles de adoquines. El sol, se habia mantenido oculto, haciendo del dia una foto blanco y negro mas. Pero ya anochecia en uno de esos dias cortos de invierno, en aquella ciudad, matematicamente perfecta; cuando San Francisco decide salir a caminar, sorprendiendose de la gran cantidad de sujetos que utilizaban paraguas,:
- El cerebro solo puede conocerce, si el cerebro trasciende a si mismo para pensarse.
jueves, 23 de julio de 2009
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